Se produce cuando existe inflamación o lesión de la superficie pleural. Esto favorece la salida de proteínas, líquido y células hacia el espacio pleural.
Sus principales causas son tuberculosis, neumonía, neoplasias, pancreatitis, infarto pulmonar, lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide, traumatismos, infecciones bacterianas, virales, parasitarias y fúngicas.