El discurso de odio (hate speech) engloba cualquier tipo de expresión (hablada, escrita, visual o digital) que ataca, degrada, intimida, incita a la violencia o promueve la discriminación contra una persona o grupo en función de características protegidas como su raza, etnia, religión, género, orientación sexual, nacionalidad, discapacidad o identidad.
No se trata simplemente de un desacuerdo u opinión impopular, sino de un mensaje que busca deshumanizar y vulnerar derechos fundamentales.