La segunda localidad (Tlapacoya XVIII), es posiblemente más confiable en cuanto a su datación, no obstante los materiales y contextos han sido descritos someramente. Este contexto, fechado en 9920±220, presentó materiales líticos como raspadores, raederas, denticulados y puntas de proyectil, manufacturados tanto en materiales locales como exógenos y asociados a un cráneo humano, el cual no pudo fecharse directamente debido a la gran cantidad de material de conservación aplicada al mismo.