YORDY BENAVIDES
La postura de Robert Kozma sostiene que los medios tecnológicos y el método pedagógico son inseparables, es decir, que la tecnología solo aporta valor real cuando se integra conscientemente en el diseño instruccional para potenciar las capacidades cognitivas del estudiante. Si embargo, la realidad de las instituciones educativas actuales refleja una brecha con esta idea, ya que la digitalización suele responder a presiones comerciales o sociales dando como resultado en un uso superficial donde la tecnología solo sustituye al papel, sin transformar la forma de enseñar. Esta situación se agrava debido a la falta de formación en la tecnología, quienes dominan el uso operativo de los dispositivos pero no su integración cognitiva, y a las marcadas desigualdades estructurales y de conectividad que impiden un impacto equitativo en el contexto de los alumnos. En definitiva, aunque la teoría de Kozma es metodológicamente acertada, las escuelas siguen priorizando la acumulación de infraestructura tecnológica por encima de la planificación pedagógica necesaria para que los medios ayuden verdaderamente a construir conocimiento.