Pienso que una herramienta tecnológica realmente aporta al aprendizaje cuando cambia lo que el estudiante hace con el conocimiento, no solo el medio en que lo recibe. Si uso GeoGebra únicamente para mostrar una gráfica que antes dibujaba en la pizarra, la tecnología es decorativa: la actividad sigue siendo la misma, solo cambió el soporte. En cambio, si el estudiante manipula los parámetros, formula hipótesis, observa qué ocurre y explica por qué, la herramienta habilita algo que antes no era posible hacer con la misma rapidez o profundidad.
Por eso, para distinguir un uso genuino de uno superficial, me hago tres preguntas: ¿el estudiante tiene un rol más activo que antes (explora, decide, construye) o sigue siendo receptor pasivo?