Esofagograma con bario --> identifica el saco en el esófago distal, su tamaño, localización, cuello, capacidad de retención y posibles datos radiológicos de acalasia u otros trastornos del vaciamiento.
Endoscopia digestiva alta --> evalúa mucosa esofágica, los restos alimenticios retenidos y las lesiones asociadas --> descartar estenosis, tumores y otras causas de obstrucción mecánica.
Manometría esofágica de alta resolución --> caracteriza el trastorno motor asociado, evalúa la presión y relajación del esfínter esofágico inferior y orienta la elección y extensión de la miotomía.
TAC tórax y pruebas complementarias --> divertículos de gran tamaño, sospecha de complicaciones, relaciones anatómicas complejas o necesidad de planeación quirúrgica. La pH-metría puede utilizarse cuando sea necesario caracterizar reflujo gastroesofágico.