Entre sus componentes se encuentran la proyección social, los programas comunitarios, la educación continua, la vinculación institucional, las prácticas preprofesionales, el servicio a la comunidad y la transferencia tecnológica. Sus ámbitos de acción incluyen la salud, la educación, la cultura, el medio ambiente, la producción, el desarrollo comunitario y la inclusión social.
La interacción social se caracteriza por ser participativa, transformadora, contextualizada, solidaria, interdisciplinaria y orientada al bien común. Como resultado, busca generar impacto social, fortalecer el vínculo entre la universidad y la sociedad, atender necesidades comunitarias y favorecer la aplicación práctica del conocimiento.