CONCLUSIÓN: La extinción no es solo que se muera un animal bonito. Es perder para siempre una parte de la vida del planeta que tardó millones de años en evolucionar. Nosotros somos la causa principal hoy, por la deforestación, la caza y la contaminación, pero también somos la única solución. Si protegemos los hábitats, como el Podocarpus de Loja, y respetamos a las especies, podemos evitar que el cóndor, el jaguar y muchas otras desaparezcan para siempre.