Tercero, a partir de 1794 se abre una etapa de institucionalización: el 27 de enero los depósitos literarios se convierten oficialmente en bibliotecas públicas (en principio, una por distrito), aunque el proceso fue muy lento — el último depósito no cerró hasta 1811. La ley del 22 de octubre de 1795 reforzó el sistema al crear una escuela central por departamento, que debía alojar la biblioteca pública local; así, por ejemplo, la biblioteca 'nacional' de Angers pudo finalmente abrir el 30 de marzo de 1798.