Es esencial implementar un Programa de Manejo Integrado de Plagas donde se utilicen de manera criteriosa y adecuada todas las medidas de aplicación disponibles de los problemas sanitarios que afectan nuestro cultivo. El mismo debe contener y utilizar métodos preventivos, de observación y de intervención y control, incluyendo métodos físicos, mecánicos, biológicos, legales, culturales, etc. dejando como última alternativa la aplicación de productos fitosanitarios, cuando la importancia del daño económico que puede producir
la plaga así lo aconseje.
Nunca se deben realizar aplicaciones de productos fitosanitarios preventivas o por calendario, debiendo adecuar las mismas a los casos estrictamente necesarios y siguiendo las indicaciones de personal adecuadamente capacitado para su utilización.