La escuela neoclásica de economía, nacida en Europa hacia la década de 1870 con autores como Alfred Marshall en Inglaterra, Carl Menger en Austria y Léon Walras en Francia, aportó una nueva visión sobre cómo funcionan los mercados. Se basa en la idea de que las personas actúan racionalmente buscando maximizar su bienestar o beneficios, y que el valor de los bienes depende de la utilidad marginal, es decir, la satisfacción que aporta cada unidad adicional consumida. Además, sostiene que los precios y la distribución de recursos se determinan en el equilibrio entre oferta y demanda, y utiliza modelos matemáticos para dar mayor rigor científico a la economía.