Please enable JavaScript.
Coggle requires JavaScript to display documents.
¿Cómo influyen las emociones en nuestra conducta?, Cada emoción que siento…
-
-
-
-
-
Durante un torneo de basketball viví un episodio intenso de ira causado por fallos arbitrales que consideré injustos en los minutos finales del partido, el detonante fue la percepción directa de una arbitrariedad, lo que activó en mí una respuesta física casi instantánea y sentí el rostro caliente, la mandíbula apretada y una aceleración cardíaca, manifestando mi molestia mediante un tono de voz elevado y una postura corporal rígida frente a las decisiones de la cancha.
Al observar el proceso, identifique que el circuito comenzó con la evaluación cognitiva de estar sufriendo un trato inequitativo. La descarga de adrenalina movilizó mi organismo para confrontar la situación, cumpliendo la función adaptativa de la ira de marcar un límite defensivo. Pero en el plano sentimental, esta emoción visceral se prolongó en forma de frustración durante el resto del encuentro, lo que nubló mi juicio táctico temporalmente y alteró la fluidez con la que me comunicaba con mis compañeros.
Como propuesta de gestión a nivel analítico para próximos escenarios de alta tensión, planteo una estrategia en tres pasos primero, usar la tensión somática inicial como una alarma para pausar la respuesta impulsiva e iniciar respiración diafragmática segundo, realizar una reestructuración cognitiva para separar los factores fuera de mi alcance como las marcaciones del árbitro de los que sí controlo como mi ejecución deportiva y tercero, canalizar esa energía fisiológica hacia la intensidad en el juego defensivo, transformando la reactividad en rendimiento estratégico.