«En 1989, alrededor de 1,2 millones de personas abandonaron Europa oriental y la Unión Soviética; sin embargo, esta cifra tiene que desglosarse porque ha suscitado temores exagerados en Europa occidental. Alrededor de 700.000 fueron alemanes o personas de origen alemán; 300.000, búlgaros de etnia turca, la mitad de los cuales no tardó en regresar a Bulgaria; y 70.000 más, judíos soviéticos».