Trastornos del neurodesarrollo: TEA, TDAH, discapacidad intelectual.
Condiciones sensoriales: pérdida auditiva, ceguera parcial o total.
Trastornos musculoesqueléticos: parálisis cerebral, distrofias musculares.
Trastornos de la personalidad: clasificados en un continuo de gravedad (leve, moderado, grave), en lugar de categorías fijas.
Enfermedades físicas: diabetes, hipertensión, cáncer, que también se codifican en la CIE.