Al analizar los elementos que conforman la Nueva Escuela Mexicana (NEM), considero que varios de ellos ya forman parte de mi práctica docente cotidiana. Entre los más presentes se encuentran la promoción de la inclusión, el respeto a la diversidad de los estudiantes, el fortalecimiento del pensamiento crítico mediante preguntas reflexivas y actividades de análisis, así como la promoción de una convivencia basada en valores y derechos humanos. De igual manera, procuro relacionar los contenidos con el contexto de los alumnos para que los aprendizajes sean más significativos. Respecto a los fundamentos filosóficos y legales de la NEM, reconozco que he incorporado principios como la equidad, la excelencia, la inclusión y el respeto a la dignidad humana. Sin embargo, considero necesario profundizar en el conocimiento de algunos aspectos normativos y en la manera de traducirlos de forma más explícita en la planeación y evaluación de los aprendizajes. En relación con las estrategias nacionales, he trabajado acciones vinculadas con la vida saludable, el fomento de la lectura y la participación de las familias en el proceso educativo. No obstante, en el corto plazo podría fortalecer la integración sistemática de actividades que favorezcan el cuidado del medio ambiente, la interculturalidad y el uso crítico de la información, vinculándolas de manera más directa con los proyectos escolares. Sobre los ejes articuladores, algunos como la inclusión, la igualdad de género, la vida saludable y la apropiación de las culturas mediante la lectura y la escritura ya se encuentran presentes en diversas actividades del aula. Sin embargo, puedo incorporar con mayor intención la interculturalidad crítica y las experiencias estéticas y artísticas, promoviendo proyectos que permitan a los estudiantes valorar la diversidad cultural de su comunidad y expresar sus ideas a través de diferentes manifestaciones artísticas. En conclusión, la NEM representa una oportunidad para fortalecer una educación más humanista, inclusiva y contextualizada. Aunque varios de sus principios ya están presentes en mi práctica docente, existe el compromiso de seguir actualizándome e incorporando estrategias que permitan una implementación más integral de sus fundamentos, estrategias nacionales y ejes articuladores en beneficio de los estudiantes y de la comunidad educativa.