La cientificidad de las Relaciones Internacionales se basa en su construcción epistemológica, es decir, en la forma en que producen conocimiento científico, lo que implica que, como toda ciencia social, enfrentan problemas teóricos y metodológicos propios y deben cumplir ciertas condiciones para que su conocimiento sea considerado válido. Su importancia surge del desarrollo histórico de una sociedad internacional producto de la creciente internacionalización de las relaciones sociales, que constituye su objeto de estudio. No puede reducirse el conocimiento científico únicamente a la teoría, ya que este implica tanto un fin propio, que es conocer y explicar la realidad mediante un cuerpo teórico, como una finalidad externa, que es su aplicación en el contexto social, influyendo en el mantenimiento o transformación de las relaciones sociales. En este marco, resulta fundamental la relación entre teoría y realidad, que exige que las construcciones teóricas se correspondan con la realidad y sean objetivas. El conocimiento científico sigue una lógica de “espiral”, que parte de la realidad concreta, pasa a la abstracción teórica y retorna a la realidad con un mayor nivel de comprensión. Esta relación cognoscitiva involucra tres elementos: el objeto (la realidad internacional), el sujeto (el investigador) y el conocimiento resultante, y se basa en la interacción entre sujeto y objeto, rechazando tanto las posturas idealistas como las mecanicistas. La objetividad es una condición esencial, ya que sin ella el conocimiento se reduce a mera especulación, y depende en gran medida del método utilizado, el cual debe ser científico y objetivo para garantizar la validez del conocimiento. Aunque en las Relaciones Internacionales no existe un método único, esto no constituye una debilidad, sino una característica compartida con otras ciencias sociales que refleja la diversidad de enfoques. En conclusión, la cientificidad de la disciplina se sustenta en la relación entre teoría y realidad, la objetividad, el método científico y la interacción entre sujeto y objeto, destacándose como marco filosófico el materialismo dialéctico, que integra estos elementos y explica el conocimiento mediante la lógica de la espiral que va de lo concreto a lo abstracto y vuelve a lo concreto enriquecido.