El término bellas artes se popularizó en el siglo XVII para referirse a las principales artes y buen uso de la técnica. El primer libro que se conoce que las clasifica es Les Beaux-Arts réduits à un même principe (Las bellas artes, 1746) de Charles Batteux, quien pretendió unificar las numerosas teorías sobre belleza y gusto que existían en esa época. Batteux incluyó en las bellas artes originalmente a la arquitectura, la danza, la escultura, la música, la pintura y la poesía; y se añadió posteriormente la elocuencia.[1]