La vejiga no puede sentirse a menos que esté un poco distendida. En adultos, contiene por lo menos 150 ml de orina, si se
le puede percutir. En la retención urinaria aguda o crónica, la
vejiga puede alcanzar o incluso rebasar el ombligo, cuando
puede verse y aun percibirse su contorno. En la retención
crónica, es difícil palpar la vejiga debido a la laxitud de la
pared vesical; en este caso, la percusión resulta valiosa.