En el marco del servicio de policía, el desarrollo humano se constituye como un eje fundamental para garantizar la calidad, eficiencia y legitimidad institucional. En este sentido, la evaluación del desempeño policial emerge como una herramienta estratégica que permite valorar de manera integral el cumplimiento de las funciones asignadas, así como el comportamiento, las competencias y los resultados obtenidos por cada uniformado. Su propósito no solo es medir, sino orientar y fortalecer el ejercicio profesional, asegurando que todas las actuaciones se encuentren alineadas con los principios, valores y estándares institucionales.