El turismo se inicia en el Lof en el año 2007 gracias a Pablo Coñuequir, un joven comunero que fue acogido por unos austriacos durante unos años. Al regresar propuso a su familia iniciar un negocio de turismo ya que en el Lof disponían de todo
lo necesario: “Teníamos cultura, montañas, saltos de agua hermosos, buena comida, tranquilidad, todo lo que el turista quiere cuando va a sitios así, solo teníamos que
aprender” (Pablo Coñuequir, en Lof Trankura, 6/9/2017) (Fontana Sierra, 2018).
“Empezamos de cero hasta donde estamos ahora. Nos costó, pero fuimos implementando todo para el turista, para que sea un buen servicio. Tenemos un sustento de vida, mejor calidad de vida, mejor que antes cuando teníamos muchas necesidades” (Benita Panguilef, en Lof Trankura,16/10/2017). (Fontana Sierra, 2018).