Los modelos de evaluación de la ciberseguridad, tales como ISO 27001 o el Esquema Nacional de Seguridad, contemplan habitualmente medidas a caballo entre la ciberseguridad y la resiliencia, como la exigencia de desarrollar planes de contingencia. Sin embargo, estos modelos no suelen incluir otros elementos o acciones, más propios de la resiliencia, tales como las dirigidas a informar al público del incidente para recuperar la confianza en la organización (Arteaga, 2024) y