La arquitectura posmoderna surgió entre los años 60 y 70 como una reacción crítica a los rigores, uniformidad y funcionalismo extremo del modernismo. Mientras el modernismo buscaba la universalidad ("la forma sigue a la función"), la simplicidad y el uso de materiales industriales (acero, vidrio, hormigón), la posmodernidad reintrodujo el ornamento, la historia, el color y la diversidad cultural.