Uso de la flotabilidad, las fuerzas de resistencia, el flujo y las turbulencias del medio acuático, para, a través de una progresión gradual, mejorar el manejo del paciente en el agua, su equilibrio, estabilidad y control postural, además de optimizar aspectos como la autoestima.
La mejora de habilidades motoras hasta un impacto positivo en el bienestar psicológico del paciente.
Técnica promueve la relajación muscular y disminuye la tensión, facilitando la rehabilitación.