Pensamos que los planes son elaborados por un grupo elegido por las autoridades, que siempre hacen prevalecer sus intereses, como cuestiones de poder en los ámbitos disciplinarios en que participan. Esta situación, con frecuencia, provoca una sensación de resistencia en
alumnos y profesores, que no están de acuerdo con que las autoridades lleven a cabo el cambio curricular, porque, posiblemente, pretendan instrumentar las políticas de la administración vigente y orienten el curriculo.