Navegar por internet conlleva riesgos de seguridad (malware, phishing, hackeos), privacidad (robo de datos, suplantación de identidad, fuga de información) y psicosociales (ciberacoso, adicción, exposición a contenido inapropiado, desinformación, grooming, sextorsión, estafas económicas) que afectan a todos, especialmente a niños y jóvenes, comprometiendo su bienestar y finanzas si no se toman precauciones adecuadas.