Es una mezcla compleja que los compuestos orgánicos forman durante la descomposición natural de plantas, raíces, hojas, microorganismos y materia orgánica del suelo, estas no son moléculas individuales, sino conjuntos de miles de estructuras químicas distintas que varían según el tipo de suelo, el clima, la vegetación, la profundidad del acuífero, la presencia de sedimentos ricos en carbonos. Estas sustancias ingresan al agua subterránea a través de la infiltración de lluvia o por contacto con sedimentos orgánicos profundos.