El resultado del juego se determina a partir de las decisiones que tomen ambos jugadores y, para predecirlo, el texto introduce el concepto de equilibrio de Nash, en el cual cada jugador elige su mejor acción posible considerando la acción del otro. Esto significa que el jugador A escoge su mejor respuesta a la acción del jugador B, y el jugador B hace lo mismo respecto a la acción del jugador A. En el dilema de los prisioneros, el equilibrio de Nash surge cuando Arturo selecciona la opción que maximiza su beneficio tomando como referencia la elección de Roberto, y Roberto procede de igual manera. Para identificar este equilibrio, se comparan todos los posibles resultados y se eliminan las estrategias dominadas, es decir, las que siempre generan un peor desenlace que otras alternativas disponibles. Aplicando este procedimiento, se concluye que la combinación en la que ambos confiesan constituye el equilibrio de Nash del juego, ya que representa la mejor respuesta mutua, aunque no sea el resultado más favorable en términos colectivos.