El lavado de manos es el procedimiento de higiene más efectivo para eliminar microorganismos presentes en la piel de las manos, utilizando agua y jabón, con el fin de prevenir infecciones y cortar la cadena de transmisión de enfermedades.
Este proceso reduce la presencia de virus, bacterias, hongos y parásitos que pueden adquirirse al tocar superficies, personas, alimentos o animales.