Please enable JavaScript.
Coggle requires JavaScript to display documents.
Manejo de asma exacerbado, Seguimiento post-crisis - Coggle Diagram
Manejo de asma exacerbado
Valoración inicial
• Disnea, dificultad para hablar, uso de músculos accesorios
• Frecuencia respiratoria y cardíaca
• Saturación de O₂
• PEF/FEV1 si es posible
• Signos de peligro (cianosis, confusión, somnolencia, silencio auscultatorio)
Clasificación de severidad
• Leve–Moderada: habla en frases, SatO₂ ≥94%, PEF ≥50%
• Severa: habla en palabras, FR elevada, uso de músculos accesorios, PEF <50%
• Amenaza vital: silencio torácico, SatO₂ muy baja, bradicardia, alteración mental
Manejo inicial de la crisis
• SABA 4–10 inhalaciones cada 20 min la primera hora
• SABA + ipratropio en crisis severa
• Oxígeno para mantener SatO₂ 94–98% en adultos, 94–98% en niños
• Si el paciente ya usa ICS-formoterol como aliviador, usarlo como tratamiento inicial
Reevaluación después de 1 hora
Reevaluar síntomas, signos vitales, PEF/FEV₁.
Si mejora:
Continuar manejo y avanzar hacia criterios de alta.
Si NO mejora:
Iniciar corticoides sistémicos:
• Adultos: prednisona 40–50 mg/día por 5–7 días.
• Niños: 1–2 mg/kg/día (máx. 40 mg) por 3–5 días.
Continuar SABA según necesidad.
Considerar sulfato de magnesio IV en exacerbación severa o refractaria.
No usar antibióticos salvo infección bacteriana clara
Criterios de hospitalización
Persistencia de síntomas severos tras la primera hora.
PEF <50% después de tratamiento inicial.
Requiere oxígeno continuo.
Tiene mala respuesta clínica.
Presenta factores de riesgo de muerte por asma.
Comorbilidades relevantes.
Alta (cuando se estabiliza la crisis)
Ajustar tratamiento:
• Si usaba solo SABA → cambiar a ICS–formoterol.
• Si ya usaba ICS → aumentar dosis por 2–4 semanas.
Enseñar técnica inhalatoria correcta.
Reforzar adherencia.
Identificar desencadenantes.
Entregar plan de acción escrito.
Programar control médico en 1–2 semanas.
Seguimiento post-crisis
Evaluar control de síntomas.
Revisar PEF/FEV₁.
Ajustar tratamiento según evolución.
Prevenir nuevas exacerbaciones.