•Las comunidades vulnerables, especialmente en la Amazonía, sufren una fuerte caída en su calidad de vida debido a la contaminación: los suelos y cultivos están dañados, el agua potable está contaminada y se reportan enfermedades graves en la población. La tierra ya no es productiva, lo que provoca pérdida de trabajos agrícolas, migración y reducción de la economía local. Además, la contaminación afecta más a comunidades rurales e indígenas, reflejando desigualdad e injusticia ambiental, agravada por la falta de limpieza de los pasivos y la negligencia sanitaria, como la venta de medicinas caducadas. Todo esto genera altos costos sociales: más gastos en salud, pérdida de productividad y daños culturales y ambientales que afectan su modo de vida.