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Identificación de dificultades en el Lenguaje y Pautas de Alarma.,…
Identificación de dificultades en el Lenguaje y Pautas de Alarma.
1.-
Existen señales claras que indican riesgos según edad
3-4 años
:red_cross: No hace frases, ni comprende órdenes y el adulto no le entiende.
2-3 años
:red_cross: No aparece la “explosión del vocabulario” a los 18 meses, pocas palabras y baja interracción.
1-2 año
:red_cross: No responde al habla, no muetsra intención comunicativa.
5 años en adelante
:red_cross: Problemas en narrar historias y seguir instrucciones.
: :red_cross: Habla “mucho pero dice poco” (pragmática afectada).
0-1 año
:red_cross:No hay balbuceo variado.
4-5 años
:red_cross: No combina 3 palabras, no comprende ni se hace entender.
3
.-
Diferenciar problemas de habla vs. lenguaje
Habla:
dificultad para producir sonidos claramente.
Lenguaje:
dificultad para procesar palabras, ideas, estructura y comprensión.
Un niño puede tener uno de los dos o ambos.
El desarrollo del lenguaje no sigue una línea exacta ni igual en todos los niños, lo que dificulta usar la “normalidad” como única referencia para identificar trastornos. :
4.-
Mitos perjudiciales que retrasan la identificación
“Ya crecerá”: es falso; los niños con dificultades mantienen brechas de 2–3 años sin intervención, ya que ellos no se ponen al día solos.
“Es perezoso / malcriado”: Esto suele ser falta de comprensión, no mala conducta, porque el niño con trastorno del lenguaje no entiende lo que dicen otras personas
El ambiente, la interacción, la escolaridad de los padres y las condiciones socioeconómicas afectan significativamente el lenguaje; no es solo un tema biológico.
A diferencia del desarrollo típico, donde los hitos aparecen en edades parecidas, los niños con trastornos presentan perfiles muy distintos, lo que complica su identificación.
La cantidad de palabras comprendidas y producidas predice la capacidad de construir frases y el posterior desarrollo sintáctico, haciéndolo otro de los mejores detectores de alerta.
Se pueden detectar señales desde el balbuceo y el vocabulario del primer año; intervenir temprano evita que la brecha lingüística aumente.
Algunos niños parecen “alcanzar” a sus pares por un tiempo, pero luego vuelven a quedarse atrás cuando las demandas lingüísticas aumentan (edad escolar).
Dificultades para repetir palabras, discriminar sonidos o memoria verbal fonológica anticipan problemas de lenguaje y lectoescritura.
Estas dificultades impactan el rendimiento escolar, oportunidades laborales y riesgo social; por eso debe identificarse temprano.
No basta con pruebas; hay que observar al niño en diferentes contextos (hogar, escuela) y considerar informes de cuidadores para evitar diagnósticos erróneos y utilizar narración, repetición, tareas fonológicas y gramaticales.
2
.-
Factores de riesgo que exigen evaluación
El diagnóstico debe evaluar:
Semántica (vocabulario)
Sintaxis (gramática)
Pragmática (uso social del lenguaje)
Fonología (sonidos)
Antecedentes familiares de trastornos del lenguaje o lectura.
Ser hombre (La probabilidad es más alta).
Hermanos menores en familias numerosas.
Baja escolaridad de los padres.
El tamaño del vocabulario es uno de los mejores predictores de desarrollo del lenguaje, y si este es pequeño o no aparece la explosión del vocabulario (aprox. 18 meses), es señal de alerta.
La identificación temprana de dificultades en el lenguaje permite actuar antes de que aparezcan problemas mayores en la comunicación, el aprendizaje y la socialización. Conocer las señales de alerta por edades ayuda a detectar retrasos y realizar una intervención oportuna.
Para concluir podemos:
Identificar señales tempranas del lenguaje permite brindar apoyo oportuno y prevenir dificultades escolares y sociales. La observación, el seguimiento por edades y la colaboración familia–escuela son claves para una intervención efectiva.
Integrantes:
Neyla Enriquez.
Valeria Macias.