Lo que se transmitía en las enseñanzas era el reflejo de su propia aventura creativa, que se fundaba e iluminaba en dos afirmaciones: una: “que el hombre por su naturaleza misma es de condición poética, lo que lo lleva incesantemente a reinventar, cada vez, la figura del mundo”, y la segunda afirmación: “ que la obra de arquitectura se origina a partir de la observación o elogio de la realidad cotidiana, por medio del dibujo y la palabra.
Comentario
Podemos ver como el hombre se reinventa para poder asimilar mejor su punto de vista y luego en la observación investigas la armonía de la arquitectura