cobre y aluminio para su estructura y circuitos, y otros como oro, plata, estaño y tantalio en sus componentes electrónicos internos para la conductividad y el almacenamiento de energía. También emplea metales raros, como el neodimio (para las vibraciones), el indio y el galio (en pantallas), y níquel y cobalto (en las baterías).
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