La solidaridad orgánica es el tipo de cohesión requerido por las sociedades modernas. Si esta solidaridad no se desarrolla plenamente o si la regulación social falla (anomia), el nivel de cohesión se debilita, aumentando el riesgo de suicidio egoísta y suicidio anómico. En las sociedades modernas, el objetivo es lograr una cohesión social dinámica que conjugue integración social, sentido de pertenencia y valoración positiva del orden social (justicia, inclusión, equidad).