Es un concepto que describe cómo, en la sociedad, dividimos continuamente las categorías de género de manera más precisa y detallada, añadiendo grados cada vez más marcados de masculinidad y feminidad a diversas cosas, actividades, comportamientos y objetos. Aunque el género binario nos lleva a pensar que solo existen dos categorías (masculino y femenino), la realidad es mucho más compleja. A medida que la sociedad intenta ajustar la realidad a estas dos categorías, crea subdivisiones para mantener el género binario vigente