• Aumento de accidentes laborales (caídas, quemaduras, intoxicaciones, etc.).
• Enfermedades ocupacionales (estrés laboral, hipoacusia, lesiones musculares, intoxicaciones).
• Sanciones administrativas y económicas para las empresas (multas impuestas por la STPS).
• Daño a la reputación organizacional y pérdida de productividad.
• Ambiente laboral tóxico, con alta rotación y bajo compromiso del personal.
• Demandas legales y cierre temporal o definitivo del centro de trabajo.