Los currículos del Ecuador están muy bien diseñados para ofrecer una educación inclusiva basada en el DUA, ya que en el papel incluyen estrategias flexibles, adaptan los contenidos a diferentes realidades y proponen materiales diversos para atender a todos los estudiantes. Sin embargo, el gran reto está en la práctica: que estos principios se apliquen de manera uniforme en todas las aulas del país. Para lograrlo, es vital que los docentes reciban una formación continua y que las escuelas cuenten con los recursos necesarios. En resumen, el marco legal es sólido y prometedor, pero su verdadero éxito dependerá de que se lleve a la realidad de manera consistente.