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UNIDAD II - 2 Mapa Conceptual - Coggle Diagram
UNIDAD II - 2 Mapa Conceptual
Neoortodoxia
¿Cómo fue su contexto inicial?
La teología liberal quiso adaptar sus creencias al pensamiento moderno, pero al hacerlo, terminó negando doctrinas cristianas tradicionales (la virginidad de María, la encarnación, la resurrección o los milagros).
Quienes influyeron mucho en esto fueron Albrecht Ritschl y Adolf von Harnack. Ritschl (influido por Kant) considera que la religión tiene un fundamento más moral que intelectual. Harnack promovió una perspectiva histórica del cristianismo, considerarando a Jesús como un ser humano, no Dios encarnado.
Por otro lado, las dos guerras mundiales, los totalitarismo tanto de derecha como de izquierda, la gran depresión de los años 30, hicieron que el liberalismo teológico sea insatisfactorio.
En este contexto, Karl Barth consideró la posibilidad de desarrollar una teología que trascendiera el liberalismo.
El término “neoortodoxia” implica que esta perspectiva teológica busca restaurar ciertos elementos esenciales de la teología cristiana, como una noción de revelación y la centralidad de Cristo, en contraste con el liberalismo.
Karl Barth (1886-1968)
Se desilusionó del protestantismo liberal. Harnack fue uno de sus mentores y apoyó al Kaiser al inicio de la guerra en 1914. En 1919 publicó La epístola a los Romanos, que da lugar al nacimiento de la teología del siglo XX. En este libro Barth buscó renovar su teología.
Doctrina de la Palabra de Dios
Buscando una posición intermedia entre fundamentalistas y liberales, Barth sostiene que el contenido de la revelación es Dios mismo. La Palabra es una persona divina, no la Biblia.
La Biblia es el medio ordenado por Dios para que sea el testigo de la palabra de Dios –Cristo– que sería la verdadera revelación. Por lo tanto, la Biblia puede contener errores, incluso errores teológicos, no solo científicos.
La Palabra de Dios (Cristo) se expresa de tres formas: cuando es predicada (y Cristo efectivamente se encuentra con nosotros allí), a través del a Biblia (testigo de la revelación que puede ser mejor que la predicación), y la encarnación.
La encarnación sería la Palabra de Dios por excelencia. A pesar de su perspectiva de la Biblia, Barth trata muy bien a la Biblia en su Dogmática eclesiástica.
Doctrina de Dios
Para Barth Dios es absolutamente trascendente. Nada se puede conocer de él. Sin embargo, se ha revelado en Cristo. No se ha revelado como es en su trascendencia, como realmente es. Jesucristo, sin embargo, lo revela en un grado suficiente como para que no necesitemos saber del Dios absolutamente trascendente.
Doctrina de la Salvación
Como teólogo de la tradición reformada, Barth es monergista y cree que Dios elije soberanamente a los que se salvan. Para él, el propósito último de la creación es la salvación. Sería un supralapsariano.
Sin embargo, Barth se refiere a su versión del supralapsarianismo como “supralapsarianismo purificado”. Para Barth, aunque Dios permite el mal desde el principio, niega el mal en Cristo a través de su muerte y resurrección. Hay una doble predestinación pero que se cumple en Jesucristo, no en los seres humanos.
Rudolf Bultmann (1884-1976)
Su teología está entre la de Barth y la teología liberal. Su trasfondo filosófico es fuertemente existencialista.
Bultmann y el existencialismo
Bultmann cree, correctamente, que todos interpretamos la Biblia a la luz de presuposiciones. Él cree que el existencialismo es la filosofía que permite hacerle a la Biblia las preguntas correctas.
Bultmann y la desmitologización
Bultmann sostenía, al igual que los teólogos liberales, la distinción entre el Cristo de la fe y el Jesús de la historia. El NT ha cubierto a Cristo con “capas” de mitos y dogmas que hacen casi imposible conocer al Jesús histórico.
Dado que la Biblia asume una cosmovisión mitológica (que acepta milagros, la existencia de demonios, el nacimiento virginal, la resurrección de Cristo, etc.), es necesario desmitologizarla completamente para descubrir sus enseñanzas “atemporales”.
Esa verdad atemporal es el
kerygma
, el mensaje central de la Biblia. Para Bultman ese
kerygma
es la palabra de la cruz que llama a cada uno para que salga de su existencia inauténtica.