Las disoluciones son homogéneas a nivel molecular, lo que significa que no se pueden distinguir sus componentes a simple vista. La concentración de una disolución, que se refiere a la cantidad de soluto en relación con el solvente, puede expresarse de diversas maneras, como molaridad o porcentajes en peso. Cuando una disolución contiene tanto soluto como el que se disolverá a cierta temperatura, se dice que está saturado.
sí un soluto solido se agrega a una disolución ya saturada con el soluto, el sólido adicionado no se disuelve.
Se dice que una disolución que no ha alcanzado el límite de disoluto que se disolvió esta insaturada. Cuando se añade más soluto a una disolución insaturada, se disuelve.
Aunque un compuesto químico siempre tiene la misma composición, una disolución es una mezcla, y las cantidades de las sustancias presentes pueden variar en diferentes disoluciones, por ejemplo, el café puede ser fuerte o débil. El fuerte tiene más café disuelto en una cantidad dada de agua que el café débil. Para describir por completo una disolución se deben especificar las cantidades del disolvente y del soluto.