Comentario personal: La integración tecnológica no es un tema solo para grandes empresas. Para un negocio como el mío, significa: No volver a perder un pedido porque se me pasó revisar una red social. Poder armar promociones que funcionen igual en todos lados. Conocer mejor a mis clientes y saber qué les gusta para darles justo lo que quieren. Al final, se trata de trabajar más inteligente, no más duro. Estas tecnologías, cuando están bien conectadas, me han ayudado a vender más, cometer menos errores y entender mejor a mi clientela. Cualquier negocio, por pequeño que sea, debería ver la integración tecnológica como una inversión necesaria, no como un lujo.