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Enseñar el juego y jugar la enseñanza - Coggle Diagram
Enseñar el juego y jugar la enseñanza
El juego como eje central en la educación infantil
Precursores del enfoque del juego en la educación
Federico Froebel (1782-1852
): Propone el juego como medio de expresión y desarrollo, donde el juego y el trabajo se conectan, ya que ambos surgen de la actividad y creatividad del niño.
María Montessori (1870-1952)
: Basa su método en la libertad y el aprendizaje autónico; el juego se da mediante la exploración sensorial y la manipulación de materiales.
Ovidio Decroly (1871-1932):
Considera el juego como una forma de aprendizaje ligada a los intereses y necesidades del niño, que permite descubrir el mundo.
Es importante ya que, el juego se entiende como una forma natural de aprendizaje y desarrollo en los niños pequeños.
En los jardines o escuelas infantiles de todo el mundo, el juego se considera una parte esencial de la enseñanza.
Infancia y educación infantil
La infancia es una etapa de exploración, descubrimiento y juego, no solo una preparación para la vida adulta
La escuela infantil debe respetar los ritmos y formas de aprender propios de los niños, basados en la curiosidad y el juego libre.
Se pasa de una visión tradicional del niño como “ser incompleto” a una visión de sujeto activo, capaz de construir conocimiento desde su experiencia lúdica.
El juego refleja la forma en que los niños piensan, sienten y se relacionan con su entorno.
A que llamamos juego
Es una actividad libre, respondiente a la voluntad y elección subjetiva del jugador.
Tiene un destino incierto, ya que improvisa su desarrollo en el transcurso del juego.
No busca producir un resultado final, ni obtener un bien o producto específico.
Produce placer, alegría y diversión.
Está fuera de las disyunciones de sensatez y necedad, y también del contraste entre verdad y falsedad, bondad y maldad; es una actividad espiritual y estética.
Se realiza por gusto y recreo, sin necesidad alguna fuera del placer que proporciona.
El juego como "no actividad"
Dificultad para ser incluido en la escuela
La escuela prioriza metas, contenidos y resultados.
El juego no busca un fin utilitario
No se juega para aprender, sino por el placer de jugar.
Su valor está en el proceso, no en el resultado.
Libertad del jugador para decidir qué y cómo jugar.
Ausencia de control externo y de reglas impuestas por adultos.
Espontaneidad y creatividad.
No existe una evaluación ni un producto final.
Según Sarlé (2006), el juego se define como una conducta espontánea de la infancia, basada en la libertad, la relación proceso producto y la ausencia de control sobre lo aprendido.
El valor educativo del juego
Aunque se vea como “no actividad”, tiene un papel formativo.
Permite al niño explorar, expresar emociones, imaginar y resolver conflictos.
Fomenta la autonomía y la autorregulación.
La educación formal reduce la complejidad del juego al convertirlo en una tarea.
Se pierde la esencia libre y creativa del juego.
El desafío del docente es recuperar su sentido auténtico.