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EL DUELO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES - Coggle Diagram
EL DUELO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES
Información y comunicación
Explicar la muerte de forma honesta, sencilla y adecuada a la edad.
Evitar mentiras y eufemismos (“se fue de viaje”, “está dormido”).
El niño debe comprender que todo ser vivo muere algún día.
Responder con sinceridad a sus preguntas, incluso si el adulto no tiene todas las respuestas.
Participación en el proceso de despedida
Permitir que el niño vea el cuerpo si lo desea y que participe en los ritos funerarios.
Explicar previamente lo que va a suceder.
No forzar su participación; respetar si no desea asistir.
Los rituales ayudan a aceptar la realidad de la pérdida.
Expresión emocional
Fomentar que el niño exprese libremente su tristeza, miedo o enojo.
Evitar frases como “no llores” o “sé fuerte”.
Utilizar el juego, el dibujo o la dramatización para expresar emociones.
El dolor se manifiesta de forma distinta que en los adultos (cambios de humor, distracción, regresiones).
Culpa y fantasías
Aclarar que no tienen culpa de lo ocurrido.
Ayudarles a distinguir entre pensamiento y realidad.
Corregir ideas mágicas (“murió porque me porté mal”, “porque lo deseé”).
Intervención psicológica y apoyo profesional
Terapias individuales: cognitivas, conductuales o psicodinámicas.
Terapias familiares: mejoran la comunicación y las relaciones.
Grupos de duelo: reducen ansiedad y depresión.
Apoyo escolar: el maestro debe estar informado para acompañar el proceso.
Apoyo afectivo y acompañamiento
El adulto debe mostrar su propio dolor y compartirlo.
Garantizar afecto, cercanía y seguridad emocional.
Abrazos, tiempo compartido y comunicación abierta.
Hacerles saber que el ser querido siempre será recordado con amor.
Rutina y estabilidad
Mantener la vida cotidiana lo más estable posible.
Continuar con escuela, amigos y juegos.
Evitar cambios bruscos (como mudanzas o cambio de colegio).
La rutina da seguridad y estructura frente a la pérdida.
Desarrollo e identidad
No asignar al niño el rol del fallecido (por ejemplo, “ahora eres el hombre de la casa”).
Respetar su edad y su proceso de desarrollo.
Favorecer la búsqueda de su propia identidad.
Factores de riesgo en el duelo complicado
Reacción inadecuada del adulto sobreviviente.
Mala relación con una nueva pareja del progenitor.
Suicidio o homicidio del fallecido.
Síntomas prolongados: tristeza constante, insomnio, desinterés, bajo rendimiento escolar.