La Iglesia católica enseña que Dios creó el mundo libremente, con sabiduría y amor, sin ninguna necesidad o coacción, ni por ciego azar. La creación es un acto de la voluntad libre de Dios, quien quiso compartir su ser, sabiduría y bondad. Con sus criaturas. Como afirma el catecismo de la Iglesia católica. Creemos que Dios creó el mundo según su sabiduría. No es producto de una necesidad cualquiera, ni de un destino ciego o del azar.