Una consecuencia y prueba del éxito de ISO 9001 como referencia de ámbito mundial, es la adaptación que se ha venido realizando a sectores concretos: automoción, ferroviario, aeroespacial, productos sanitarios, transporte sanitario, servicios de tecnologías de la información, etc. Sectores que cuentan con sus propias normas certificables de sistemas de gestión de la calidad con enfoques específicos y requisitos adicionales a ISO 9001.