Con la información de que tenemos y usando la prudencia y justicia, le damos el corazón a la madre.
Razón: La decisión debe buscar el mayor bien del paciente y aprovechar mejor el órgano, usando criterios médicos objetivos (quién tiene mejor pronóstico según su estado de salud y edad).
El paciente 1 es mamá, eso es un dato del contexto, pero no decide por sí solo, lo que manda es el pronóstico y cuánto rendirá el órgano.
Si aparecen nuevos datos y resulta que el científico tiene un pronóstico igual o mejor que la madre, entonces se lo damos al quién lleva más tiempo en la lista de espera o quien tenga mas urgencia.