Factores de riesgo: consumo de alcohol y tabaco, pobreza, lesión esofágica cáustica, acalasia, síndrome de Plummer-Vinson, dietas pobres en frutas o verduras y consumo frecuente de bebidas muy calientes; radiación mediastínica, sexo masculino, esófago de Barrett, síndromes genéticos, enfermedad por reflujo gastroesofágico, etc.