Respuesta en bibliografía: Ahora bien, cómo se gestiona un paisaje cultural es algo muy difícil y aún relativamente novedoso. La literatura oficial, que habla de gestión integrada y participada, así como de su inserción en el desarrollo local, responde a una visión bienpensante pero inconcreta. Además, bajo el término “gestión” se forma un paraguas en el que caben la protección efectiva, la ordenación física y funcional, y su gestión administrativa cotidiana. En este asunto confluyen perspectivas ideológicas, marcos legales e intereses diferentes y en ocasiones tan difusos como difíciles de conciliar, donde imperan la desconfianza y los conflictos de poder. En cualquier caso, cada paisaje cultural es un mundo específico, con sus propias características, de modo que, aparte de guías y recomendaciones genéricas, el primer paso ineludible es la cabal comprensión, en su complejidad, de sus claves (Luis, 2009).