Investigar no es solo tener una idea sino afinarla, delimitarla y volverla medible y viable. Básicamente, con este paso se construye la base para todo lo que sigue: hipótesis, diseño metodológico y análisis de datos. Entendí que tener una buena idea no es suficiente, hay que saber convertirla en un problema claro y concreto. También me di cuenta de que delimitar es complicado porque es saber decir esto sí y esto no, para poder medir y analizar de manera ordenada. En conclusión, aprendí que plantear el problema es como si hicieras la base de tu casa y sin la base todo lo que pongas encima se puede caer porque no esta bien hecho.