En un aula de nivel inicial, las docentes introducen una actividad de lectura de palabras sencillas y reconocimiento de letras. Mientras la mayoría de los niños logra identificar y asociar correctamente las letras con su sonido, se observa que tres estudiantes muestran confusiones frecuentes al leer y escribir. Estos niños invierten letras como b y d, o confunden palabras similares. Esta dificultad les genera inseguridad, retraso en la actividad y, en ocasiones, frustración.