En conclusión, todos estos temas de salud, están muy relacionados entre sí, porque la mayoría tienen que ver con nuestros hábitos de vida, la alimentación y el cuidado personal. Por un lado, la desnutrición afecta el crecimiento y el desarrollo, mientras que el sobrepeso y la obesidad provocan riesgos que pueden llevar a enfermedades más graves, como la diabetes o la hipertensión. En el caso de la obesidad en el embarazo, no solo se pone en riesgo la salud de la madre, sino también la del bebé. Además, enfermedades como la presión arterial alta o el cáncer también se puede prevenir en parte si se llevan estilos de vida más saludables. Por eso es importante tomar conciencia desde jóvenes y crear hábitos que nos ayuden a prevenir estos problemas en el futuro.
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